Negocios que trabajan con papel y hojas de cálculo
Copiáis datos a mano de un sitio a otro y quieres que todo el equipo trabaje sobre la misma información.
Desarrollamos software a medida en forma de aplicación web: paneles de gestión, sistemas de reservas y áreas de cliente que funcionan en el navegador y se pueden instalar en el móvil como una app.
Copiáis datos a mano de un sitio a otro y quieres que todo el equipo trabaje sobre la misma información.
Necesitas que tus clientes reserven y reciban avisos sin llamar.
Quieres darles un área privada con sus pedidos, documentos o historial.
El software a medida compensa cuando tu forma de trabajar no cabe en ningún programa del mercado sin parches, hojas de cálculo paralelas o licencias que pagas y no usas. Es un programa diseñado a partir de los procesos de tu empresa: las pantallas, los datos y los permisos son los que tu equipo necesita.
Si un programa del mercado cubre lo que buscas, te lo diremos en la primera conversación. Suele costar menos al principio y está listo antes. El software a medida pide una inversión inicial mayor, más tiempo hasta la primera versión y un mantenimiento posterior, y conviene tenerlo claro antes de decidir.
Cada proyecto se adapta a tu caso. Esto es lo que suele incluir y lo que concretamos en la propuesta.
Hablamos de tu negocio, tus clientes y tus objetivos, y te enviamos una propuesta con alcance y precio cerrados.
Estructura y pantallas clave en un prototipo navegable que revisas y ajustamos contigo hasta que encaje.
Programamos en un entorno de pruebas al que tienes acceso, para que veas y pruebes cada avance.
Publicamos, comprobamos que todo funciona y que Google rastrea bien la parte pública, y te formamos para que la gestiones con autonomía.
El precio de un software a medida depende de su alcance: cuántas pantallas y tipos de usuario tiene, qué información guarda y con qué programas se tiene que conectar. Por eso no publicamos una tarifa general.
Después de la primera conversación te enviamos una propuesta con el alcance y el precio cerrados, y ese es el precio que pagas. Si durante el proyecto aparece algo nuevo, lo hablamos antes de hacerlo y decides si entra ahora o en una fase posterior.
Empezar por lo imprescindible reduce la primera inversión. Las funciones siguientes se añaden por fases, cuando tu equipo ya usa la aplicación y sabe qué le hace falta de verdad.
Si tienes otra pregunta, escríbenos y te respondemos personalmente.
Una aplicación web funciona en el navegador de cualquier dispositivo y se puede instalar en el móvil sin pasar por las tiendas de aplicaciones. Es más rápida de desarrollar y de mantener.
Sí, es lo que recomendamos: lanzar primero lo imprescindible, comprobar que funciona en el día a día y ampliar después.
El código es tuyo. Te entregamos el código, los accesos y la documentación, así que puedes seguir con nosotros o pasar el proyecto a otro equipo cuando quieras.
Depende del alcance. Trabajamos por fases, así que tu equipo empieza a usar una primera versión con lo imprescindible mientras preparamos lo siguiente.
La primera conversación no tiene coste ni compromiso. Te decimos con franqueza qué solución encaja con tu negocio.